Soy un lector bastante activo, por lo tanto puede que diga algo sobre el libro que estoy leyendo en este momento o la película que vi ultimamente. En este caso quiero decir que estoy muy contento de que haya vuelto la serie que tanto amé en la infancia, V Invasión extraterrestre (a las 6 am por canal 13). El día que la empezaron a dar estaba desvelado y por casualidad la reencontré, me emocionó hasta las lágrimas ver a mi ídolo de la infancia, Mike Donovan.
Ultimamente me siento extremadamente solo, puede que ese haya sido uno de los motivos que me impulsó a escribir estas líneas, tirar en el ciberespacio un pensamiento con la posibilidad de que algún personaje desconocido se entere de que hay alguien en algún lugar que siente cosas parecidas.
La sociedad en la que vivimos plantea determinados encasillamientos que determinan la vida y el futuro de nuestras relaciones, pero al mismo tiempo se fueron creando herramientas (para los que estamos marginados del prototipo social ideal) que permiten que solitariamente tiremos una botella con mensajes al mar y recibir una respuesta. Es como cuando los presos a través del ingenio que les da el tiempo logran comunicarse y burlar de vez en cuando el cerco silencioso.
No quiero aburrir al oportunista que llegue por acá con ideas abstractas o teorías sociales mediocres, o no solamente eso, creo firmemente en el arraigo que da la materialidad, la dura realidad expresada vulgarmente, es el elemento clave que falta en muchos grandes pensadores que se pierden en la especulación idealista y dejan de lado el crudo devenir del presente.
Ayer mismo mientras cubría mis necesidades con una prostituta tuve gran intimidad, una solidaridad de marginados que me hizo mucho bien. Ella sabía que ese momento fugaz de intimidad y disfrute nos unía más allá de lo físico en un acto de solidaridad en nuestro infortunio (aunque no pude hacerle la cola, jaja) y creo que ese lazo silencioso, tácito, significaba muchas cosas.
En este punto quiero ser lo más sincero posible aunque por mi mente sobrevuele la idea de que existen posibilidades de rastrear lo que uno dice por acá y que el anonimato es ilusorio hasta determinado punto, no creo que sea muy claro pero es significativo para el que está despierto.
Por el momento no digo nada más, adeuss.
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